Casi 400 toneladas menos en emisiones de dióxido de carbono gracias a la recogida selectiva de biorresiduos

Nota de prensa

Casi 400 toneladas menos en emisiones de dióxido de carbono gracias a la recogida selectiva de biorresiduos

30/03/2016

Un estudio realizado por la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona para la Fundación Biodiversidad demuestra la viabilidad de implantar una recogida selectiva de residuos orgánicos en zonas rurales

 

Barcelona, 30 Marzo 2016 – El estudio prueba que la implantación de una recogida selectiva de la Fracción Orgánica de Recogida Separada (FORS) en cuatro mancomunidades rurales de Navarra ahorraría a la atmósfera la emisión de 378 t de CO2 eq. La puesta en marcha de este tipo de servicio supondría la recogida separada potencial de 1554 toneladas al año de residuos orgánicos. De esta manera, 617 toneladas de este tipo de residuos serían desviados de su camino al vertedero y de ahí el ahorro en emisiones. Los resultados demuestran, por tanto, que la implantación de la recogida selectiva de la fracción orgánica supondría una buena estrategia en la lucha contra el cambio climático.

 

El objetivo del proyecto era estudiar la viabilidad, tanto técnica como económica y social, de la implantación de la recogida selectiva de la Fracción Orgánica de Recogida Separada (FORS) en ámbitos rurales, a partir de casos reales. Para realizarlo se han estudiado los casos de tres Mancomunidades de Navarra: Bidausi, Irati y Mairaga. También se incorporarán a posteriori en el estudio los datos de una cuarta Mancomunidad, la de Esca-Salazar, actualmente en estudio. En total, se trataría de una población de 38,855 habitantes la beneficiaria de la implantación de dicho servicio de recogida.

 

Además de la reducción del impacto atmosférico o el menor volumen de residuos que acaban en el vertedero, debe destacarse el hecho de que la obtención de una recogida selectiva de calidad de residuos orgánicos permite, mediante una buena gestión de estos, obtener un excelente material, el compost. Un compost de calidad puede utilizarse en agricultura y jardinería contribuyendo, a su vez, a un menor uso de fertilizantes químicos. El compost aporta, además, carbono orgánico al suelo, un  beneficioso elemento que escasea en las cada vez más áridas tierras de la cuenca mediterránea. 

 

Los estudios realizados en las diferentes mancomunidades demuestran cómo optimizar modelos integrados para la gestión de biorresiduos de calidad, cerrando el ciclo de la materia orgánica con la máxima proximidad.  

 

El proyecto fue elegido en la Convocatoria de la concesión de ayudas en régimen de concurrencia competitiva para la realización de actividades en el ámbito de la biodiversidad, el cambio climático y el desarrollo sostenible que otorga el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, a través de la Fundación Biodiversidad. La Agencia de Ecología Urbana de Barcelona, consorcio público que cuenta con una gran experiencia como consultora en la gestión de residuos, ha sido la entidad encargada de llevarlo a cabo.  

 

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