Supermanzanas en Barcelona: Cómo el poder y la política modelan la adaptación transformacional

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Supermanzanas en Barcelona: Cómo el poder y la política modelan la adaptación transformacional

06/04/2018
Barcelona
Green Inequalities (BCNUEJ)

En lo que se refiere al desarrollo urbano, la nueva palabra en boca de todo el mundo, en tándem con resiliencia es adaptación. A medida que la vulnerabilidad de las ciudades a los efectos del cambio climático aumentan, lo hace la urgencia de una política de adaptación transformacional más radical, que desafíe el desarrollo insostenible de una manera radical conectando los esfuerzos de adaptación y mitigación a través de intervenciones no lineales, a gran escala, dentro de un sistema que por sí mismo produce cambio climático y vulnerabilidad social.

 

Desde un punto de vista académico, estudios de adaptación urbana críticos como los de Chu (2017) o Shi et al. (2016) cuestionan el diseño liberal y el carácter políticamente neutral de las estrategias de adaptación. A pesar de las llamadas cada vez más sonoras desde la academia para la adaptación transformacional, sólo un pequeño número de ciudades se comprometen con ello en la práctica, si es que llegan a planear alguna estrategia de adaptación desde su gobierno. ¿Cómo podemos  explicar esta brecha entre la realidad de la investigación del clima y los procesos del día a día de planificación y política urbana? ¿Cuáles son las limitaciones que están haciendo que los ayuntamientos dejen de planificar e implementar intervenciones transformacionales?

 

 

El modelo de supermanzanas de Barcelona

Se pueden aprender lecciones, al respecto de estas cuestiones, a través de la intervención de supermanzanas en Barcelona, un proyecto transformacional que desafía el actual modelo de desarrollo urbano mediante el empleo de cambios radicales en la infraestructura urbana con el objetivo de mitigar las emisiones de carbono y responder a los problemas provocados por el cambio climático como el efecto de isla de calor.

 

Una supermanzana (“superilla” en catalán) es una célula 3x3 de tráfico regulado de nueve manzanas de ciudad diseñado para desviar los coches hacia su perímetro y maximizar el espacio público en su interior. Habiendo conseguido la atención de los medios de comunicación mundiales, el proyecto es parte del, a más gran escala, Nuevo Plan de Movilidad Urbana (2013-2018)  que pretende dividir la ciudad en un total de 503 supermanzanas. Es tan ambicioso su objetivo de reorganizar su infraestructura de movilidad urbana, que representa un nuevo modelo urbano: reducir el tráfico de coches privados un 21 %, convertir el 60 % del espacio ocupado por los coches en espacio público, disminuir la contaminación acústica, reducir las 3500 muertes prematuras al año de la ciudad atribuidas a la polución atmosférica y recortar las emisiones de CO2 per cápita en un 40 %.

 

Artículo completo (en inglés): Green Inequalities (BCNUEJ)

 

 

 

 

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